
¿Has tenido la oportunidad de trabajar en un equipo de alto rendimiento? Si es así, probablemente notaste algunas características particulares, por ejemplo, un objetivo común, conocimiento personal entre sus integrantes, talento y desarrollo de habilidades, compromiso, y no podían faltar los festejos y celebraciones fuera de la empresa.
Sin embargo, desarrollar un equipo de alto rendimiento no es una tarea sencilla para los líderes y las organizaciones, ya que cada equipo es diferente, tanto por sus integrantes, sus objetivos y circunstancias que vive en ese momento.
Según Patrick Lencioni, autor del libro “las cinco disfunciones de un equipo” señala que existen 5 obstáculos que impactan en el desempeño de un equipo: la ausencia de confianza, el temor al conflicto, la falta de compromiso, la evasión de responsabilidades y la falta de atención a los resultados. Estos obstáculos son sin duda una realidad que abundan en los equipos.
Por lo anterior, ponemos a tu disposición cinco consejos prácticos que podrán ayudarte en el camino de desarrollar un equipo de alto rendimiento.
1. Interiorizar la razón de ser del equipo.
Si preguntaras a todos los integrantes de tu equipo, ¿cuál es la razón de ser de su equipo? ¿qué crees que contestarían? muchas veces damos por sobreentendido varias cosas, y en este caso, de acuerdo con mi experiencia, es muy probable que más de la mitad de los integrantes de un equipo no tengan una claridad total de la razón principal del equipo. “Si no sé quién soy, difícilmente sé hacia donde voy”.
El primer paso es asegurar que tu equipo comprenda la razón o la misión primordial del equipo, así como, los valores, normas y los principios asociados al mismo. Podrías llevar a cabo una reunión fuera de oficina, en donde se lleven a cabo ejercicios y dinámicas que permitan sensibilizar la misión y la definición conjunta de los principales valores, normas y principios esperados del equipo. También podrías plasmar estas definiciones en materiales de comunicación que permitan recordarles e interiorizar día a día estos elementos.
2. Inspirar una visión y objetivos.
¿Hacia dónde se dirige tu equipo? ¿cuentan con una visión que les permita soñar y a la vez desafiarse individualmente y en equipo? Una buena visión inspira y motiva a las personas a través de una imagen clara del futuro deseado. Un líder debe tener la capacidad de establecer, complementar, transmitir e inspirar la visión a todo su equipo y asegurar la alineación de la misma con objetivos y acciones claras y desafiantes que permitan avanzar en esa dirección.
De igual manera que el punto anterior, debes asegurar que tu equipo cuente con una visión con estas características, sensibilizarla con ellos y traducirla en objetivos claros de equipo e individuales. Utiliza reuniones grupales para transmitir y sensibilizar el significado de la visión y los objetivos grupales. Además, invierte tiempo de calidad para establecer los objetivos individuales con cada uno de los integrantes del equipo y da seguimiento. En conjunto con el punto anterior, te recomendamos crear una carta de equipo “team charter”, en el cual plasmes la misión, visión, objetivos, valores, normas y principios del equipo, ya que puede ser el punto de partida.
3. Promover responsabilidad compartida.
¿Qué tan claras son las responsabilidades dentro de tu equipo? La falta de claridad en las responsabilidades de los integrantes, pueden generar un ambiente de supuestos y de malos entendidos, y afectar las relaciones entre los integrantes. Trabajé en un equipo en donde el líder se caracterizaba por ser muy algo desorganizado, lo cual, provocó cierta ambigüedad en las funciones de un par de integrantes, quienes comenzaron a tener fricciones constantemente al momento de operar los procesos y su relación se vio algo afectada. Al principio, se pensaba que el problema era personal, sin embargo, después de revisar la situación, la causa era la ambigüedad en las funciones. Afortunadamente, logramos revertir la situación haciendo una redistribución y definición de las actividades oportunamente y la relación mejoró.
Por otro lado, es importante promover en el equipo una mentalidad de “responsabilidad compartida”, esto significa que, si bien un integrante es responsable de una función y por alguna razón no logra completar su parte del trabajo, otro compañero entra en acción de manera voluntaria y determinante para concluir con la parte pendiente para lograr el cometido del equipo. Generar esta cultura, depende mucho de los intentos del líder en poner el ejemplo y promover constantemente estas acciones por sus integrantes.
4. Desarrollar la confianza.
¿Qué tan vulnerable eres dentro de equipo? La mayoría de las personas no les gusta sentirse vulnerables, porque quizá tienen miedo de perder algún tipo de estatus, poder y/o nivel dentro de alguna organización, por ello, disfrazan su forman natural en una forma más rígida, de apariencias y menos auténtica. Ser vulnerable no te hace débil, al contrario, te permite desarrollar la base de la confianza con tu equipo y te hace crecer como líder. Si cometiste un error, acéptalo orgullosamente y muestra apertura por la mejora y la solución, olvida culpar a los demás, mejor ocúpate.
También, fortalece la confianza compartiendo un poco más de ti a tu equipo, y al mismo tiempo, muestra interés personal y auténtico por los otros. Por ejemplo, ¿cuáles son sus hobbies y pasiones? ¿qué comida les gusta? ¿cómo les gusta celebrar sus cumpleaños? ¿cómo les fue el fin de semana? date la oportunidad de reunirte con ellos de vez en cuando fuera de la oficina y compartir algún gusto, actividad o incluso una cerveza. Promueve la transparencia y el respeto entre todos. Si tienes que retroalimentar a alguien, hazlo en un lugar privado y con respeto buscando la mejora y el crecimiento.
La confianza se construirá día a día con acciones encaminadas al conocimiento personal y auténtico del otro, siendo vulnerable, aceptando a los errores y tratando con respeto y franqueza a tus compañeros. Un equipo sin confianza está destinado al fracaso en algún punto de su trayectoria.
5. Impulsar el talento
¿Consideras que todos los integrantes del equipo hacen uso de sus principales habilidades y talentos? Es importante contar con un equipo talentoso, en el cual, cada integrante sea capaz de poner en práctica sus dotes y habilidades, pero al mismo tiempo les permita seguir aprendiendo y desarrollándose.
Evita el desperdicio de habilidades en tu equipo, empezando por ti. Te recomendamos realizar una evaluación de las habilidades de todos los integrantes versus las funciones y los proyectos del equipo e identifica la mejor alineación que les permita el desarrollo y la motivación. Un buen líder siempre buscará la forma de lograr el desarrollo y crecimiento de su equipo.
Como líder del equipo, te recomendamos también promover la diversidad del talento (por ejemplo, en género, edad, estatus social, religión, preferencias, etc.) dentro de un equipo. Estudios confirman que los equipos más diversos e incluyentes logran mejores resultados.
Si te gustaría conocer más del tema, tienes dudas o te gustaría recibir asesoría al respecto, envíanos un correo jose.mercado@peopleandgrowth.com
17
JUL
2020
JUL
2020
0